Blanca llegó a la Universidad Francisco de Vitoria con el talento necesario para estar allí, pero sin los medios para quedarse. Gracias a la beca universitaria de la Fundación Esther Koplowitz —que desde 2006 ha hecho posible que miles de estudiantes accedan a una formación que de otro modo les habría quedado fuera de alcance— pudo continuar su camino.
Esta es la carta que Blanca le escribe a quien hizo posible el suyo.
Estimada Esther Koplowitz
Mi nombre es Blanca Linde Aguayo, estudiante de segundo año de enfermería en la Universidad Francisco de Vitoria y residente en el Colegio Mayor.
Agradezco profundamente a la fundación que gestiona, FEK, su generosidad para con el fondo de ayudas con el que dota anualmente al Colegio Mayor Francisco de Vitoria. Es un placer encontrar personas comprometidas con la formación académica de los jóvenes, en estos tiempos de desconfianza y recato para con los jóvenes.
Haber gozado de esta ayuda me ha permitido poder continuar en este presente curso académico 2024/2025 en el Colegio Mayor. Un lugar que considero mi casa y donde puedo desarrollarme plenamente a nivel académico, humano, profesional y religioso.
Espero que sean muchos los colegiales que en próximos años puedan gozar de estas ayudas de su fundación. Es un placer que sigan creyendo en los jóvenes.
Atentamente,
Blanca

Colegio Mayor UFV: una apuesta por el talento sin barreras
En 2006, la Fundación Esther Koplowitz donó la construcción y equipamiento completo de una residencia universitaria en el campus de la Universidad Francisco de Vitoria, en Pozuelo de Alarcón. Desde su apertura en el curso 2006-2007, el centro ha dado cobijo a hasta 238 universitarias con condiciones económicas especialmente accesibles.
Pero la implicación de la Fundación no se quedó en los ladrillos. Junto a la residencia, se creó un fondo de becas específico para estudiantes en situación económica desfavorable, con el convencimiento de que la falta de recursos no debería ser nunca un obstáculo para quien tiene capacidad y determinación. Gracias a este programa, miles de jóvenes han podido acceder a una beca universitariasy cursar sus estudios en la Universidad Francisco de Vitoria cuando, de otro modo, esa puerta les habría permanecido cerrada.
Blanca es una de ellas.

