Representación de «El Lector de Galdós» en la Fundación Esther Koplowitz

Abr 21, 2026 | Salud

«El Lector de Galdós” llegó como un susurro cargado de memoria a la residencia Nuestra Casa, en Collado Villalba, levantada gracias a la generosidad de Esther Koplowitz, y allí se quedó, habitando durante un rato el corazón de sus mayores.
Sobre el escenario, Manuel Galiana fue un Don Benito lleno de hondura y verdad, recogiendo en su voz el pulso sereno del escritor y la dignidad del tiempo vivido. A su lado, Jesús Ganuza, sólido y contenido, dio vida al Lector, ese puente delicado entre la palabra escrita y quien aún sabe escucharla.
Durante la representación se impuso un silencio casi sagrado, un respeto tácito que solo nace cuando el público se reconoce en lo que ve y oye. Y al final, la entrega emocionada de los residentes, muchos de ellos antiguos lectores de Galdós, otros custodios del recuerdo de Galiana en tantos escenarios y pantallas de TVE, cerró el encuentro como se cierran los buenos libros: despacio, agradeciendo lo vivido.

Una obra teatral que encantó a nuestros residentes

La representación teatral de El lector de Galdós, escrita por Javier López-Galiacho e interpretada por Manuel Galiana y Jesús Ganuza, adquiere un valor especialmente significativo al llevarse a cabo en Nuestra Casa de Collado Villalba en colaboración con la Fundación Koplowitz.

Esta iniciativa ejemplifica cómo el teatro puede actuar como herramienta de inclusión y bienestar, llevando la figura de Galdós y su legado más allá de los escenarios tradicionales para integrarse en la vida cotidiana de las personas mayores.

El lector de Galdós
El lector de Galdós

Residencia Nuestra Casa de Collado Villalba: mucho más que un hogar

Si hay algo que define a la residencia Nuestra Casa, en Collado Villalba, es su propio nombre. Inaugurada en 2001 gracias al impulso de la Fundación Esther Koplowitz, este centro nació con un propósito muy claro: no ser una institución fría, sino un verdadero hogar de retiro y descanso en plena Sierra de Madrid.

Ubicada en un entorno privilegiado, la residencia combina la calidez de un ambiente familiar con una infraestructura de primer nivel. Cuenta con capacidad para 140 residentes (la mayoría en habitaciones individuales) y unas 50 plazas de centro de día.

Lo que realmente la hace especial es su organización: se estructura en plantas independientes, cada una con su propio comedor y sala de estar. Esto permite que los mayores vivan en grupos más pequeños, facilitando una atención mucho más personalizada y humana.

Fundación Esther Koplowitz