La Plataforma de Genómica del Centro Esther Koplowitz cumple 25 años

Jun 9, 2026 | Salud

Este mes de mayo se cumplen 25 años desde que el IDIBAPS creó la Plataforma de Genómica Funcional, una infraestructura científica que ha acompañado a generaciones de investigadores en su empeño por descifrar los mecanismos moleculares que regulan la vida y la enfermedad.

La Fundación Esther Koplowitz lleva décadas comprometida con el avance de la investigación biomédica. El Centro Esther Koplowitz, inaugurado en 2010 a escasos metros del Hospital Clínic de Barcelona, acoge hoy a más de 300 investigadores organizados en 106 grupos de investigación, con una producción científica que supera los 1.400 artículos originales al año. Es en ese contexto donde la Plataforma de Genómica Funcional del IDIBAPS ha desarrollado su trabajo durante estos 25 años.

Plataforma de Genómica

De los microarrays a la biología espacial

La puesta en marcha de la plataforma estuvo impulsada por los investigadores Ramon Gomis y Elías Campo. «Era la era de la revolución de los microarrays; por primera vez se podían estudiar miles de genes simultáneamente en una misma muestra«, recuerda Magda Pinyol, jefa de la Plataforma.

Lo que empezó con esa tecnología pionera ha evolucionado de forma constante. Con los años, los microarrays pasan a ser residuales y la principal actividad de la plataforma es la secuenciación masiva (NGS), lo que permite secuenciar ARN y obtener una visión más precisa y cuantitativa de la expresión génica. Posteriormente llega la era del single-cell, que abre la posibilidad de estudiar la expresión génica de cada célula individual.

Entre los principales servicios que se ofrecen hoy destaca la secuenciación de nueva generación, que permite el análisis de exomas, transcriptomas y epigenomas, así como el estudio de célula única y la transcriptómica espacial. Además, la plataforma proporciona técnicas de genotipado y el análisis de variaciones genéticas.

Plataforma de Genómica

Ciencia para mejorar la vida de las personas

El aniversario de esta plataforma es una ocasión para recordar que detrás de cada tecnología, de cada secuenciación y de cada análisis genético, hay una pregunta médica que alguien necesita responder. Enfermedades neurodegenerativas, cáncer, enfermedades del hígado, del sistema digestivo o cardiovasculares: todos los grandes retos de la medicina moderna pasan, de un modo u otro, por comprender mejor el genoma.

Ese es precisamente el propósito que la Fundación Esther Koplowitz lleva décadas apoyando: contribuir al progreso científico para que la investigación biomédica se traduzca, tarde o temprano, en mejores tratamientos y en una mejor calidad de vida para quienes más lo necesitan.

Veinticinco años de la Plataforma de Genómica Funcional del IDIBAPS son también veinticinco años de paciencia científica, de rigor y de vocación.

Felicidades a todo el equipo que lo ha hecho posible.

Puedes leer el artículo original del IDIBAPS aquí