El pasado 28 de mayo, doña Esther Koplowitz asistió al Solemne Acto Académico de Clausura del curso 2025/2026 del Colegio Mayor Francisco de Vitoria, ocupando un lugar de honor en la mesa presidencial en su condición de becada de honor del Colegio Mayor y presidenta de la Fundación Esther Koplowitz.
Un acto especial en un lugar muy especial. Porque este Colegio Mayor fue construido, equipado y donado por la Fundación Esther Koplowitz a la Universidad Francisco de Vitoria en 2006. Desde entonces, y durante 19 años, la Fundación ha mantenido un fondo de becas que ha hecho posible que 1.257 jóvenes pudieran continuar sus estudios, y que casi 4.000 plazas se ofertaran con un precio reducido del 20% respecto a las alternativas del entorno.

Una tarde de reconocimiento y emoción en el Colegio Mayor Francisco de Vitoria
El acto reunió a 220 asistentes entre colegiales, familias, formadores e invitados de honor. La jornada comenzó con una fotografía de familia y la celebración de la Santa Misa en la Capilla Sede de la Sabiduría, y continuó con el Acto Académico en el Aula Magna del edificio San Agustín de Hipona, donde el coro colegial entonó el himno del Colegio Mayor para recibir a la comitiva académica.
En su saludo inicial, el director del Colegio Mayor, don José Carlos Villamuelas Álvarez, quiso dedicar unas palabras directas a doña Esther: «Gracias, Doña Esther, por tanto bien sembrado y por tantas vidas cambiadas, entre ellas, las de los colegiales que hoy nos acompañan.»
La lección magistral del curso corrió a cargo de doña María Martín Vivar, directora del Máster Universitario en Psicología General Sanitaria y madrina de la promoción, bajo el título Crecer en la virtud, en la que reflexionó sobre el verdadero éxito como la huella que dejamos en los demás.


Una historia que sigue escribiéndose
El acto incluyó la imposición de becas colegiales a los graduados, la entrega de reconocimientos, los premios del Ciclo de ponencias Referentes y el Premio Optimus 2026 en la Facultad de Derecho, Empresa y Gobierno. Clausurado oficialmente el curso por el vicerrector don Fernando Viñado Oteo, el coro colegial y toda la asamblea entonaron el Gaudeamus Igitur, poniendo el broche final a una jornada de celebración y gratitud.
Hay gestos que se miden en vidas transformadas. Este Colegio Mayor es uno de ellos.

